Saludos compañeros,
vivir en un Estado democrático (o que al menos pretende
aparentarlo) no significa que todo tipo de organizaciones deban ser
legalizadas. En este sentido, aquellas asociaciones de personas que promuevan
la violencia, el terrorismo o cualquier tipo de valor antidemocrático debe
perseguirse por el interés general de todos los españoles. El problema llega
cuando se mide con diferente rasero a las diferentes organizaciones en función
del bando político en que se encuadren.
Todos conocemos la persecución que sufren numerosos
colectivos y militantes de la izquierda (me refiero a la izquierda real, no a
la izquierda de PSOE, IU, CCOO y UGT). Como claro ejemplo lo sucedido dos
semanas atrás en el estadio gaditano por miembros de Bukaneros tras descolgar
un cubregradas con motivo de la celebración de los 20 años de hermandad con sus
homólogos cadistas. Este hecho no supuso un caso aislado, ya que dichos
seguidores del rayo vienen arrastrando miles de euros en multas así como
detenciones, siendo el caso más escandaloso el de Alfon, quien fue detenido en
la pasada huelga general y permaneció durante semanas en régimen de FIES, lo
cual está reservado para los terroristas más peligrosos.
Otro claro ejemplo de persecución policial podría ser la que
sufre el Sindicato Andaluz de Trabajadores/as (SAT), acumulando miles de euros
en multas y peticiones de varios años de cárcel tan solo por defender los
derechos de la clase trabajadora de manera pacífica.
En cambio, cuando se trata de grupos de la extrema derecha el
panorama da un giro de 180º (no se por qué no me extraña). Prueba de ello es la
existencia de la Fundación Francisco Franco. Un colectivo que lleva el nombre
de un dictador fascista y genocida debería ser ilegal por el simple hecho de llevar
dicho nombre. Nada más lejos de la realidad, esta fundación no solo es legal
sino que, hasta la aprobación de la Ley de Memoria Historica por parte del
Ejecutivo encabezado por Zapatero, recibía subvenciones estatales. Estas
subvenciones, obviamente, iban a parar a sus actos de enaltecimiento del
fascismo y recuerdo del exdictador Francisco Franco.
Por si esto fuera poco, hace unos días emiten un comunicado
en el que pide al ejercito que no permanezca callado ante la deriva de España y
en el que reclaman un golpe de estado. Además, esto ocurre la misma semana en
la que un grupo de fascistas agrede a personas por acudir a un acto
catalanista.
Mientras tanto, el Partido Popular rechaza una propuesta de
ERC para prohibir homenajes vinculados al nazismo. Ya no necesitan esconderse
tal y como mostraron los miembros de NNGG, y es que ya nos han hecho creer que
todo lo que venga de las instituciones es bueno y lo que vaya contra ellas es
malo.
Sin embargo, mientras que aquí se permiten todo tipo de actos
fascistas, en Argentina se solicita a la Interpol la búsqueda de 4 ex altos
cargos de la Policía y la Guardia Civil franquista. Esto demuestra sin duda que
38 años después de la muerte de Franco, España sigue siendo un estado fascista
o que, al menos, simpatiza con esta ideología.
¿Cuándo van a salir a la luz los crímenes del franquismo?
¿Cuándo se va a juzgar a quienes los cometieron? ¿Cuándo van a poder los
familiares de los asesinados recuperar los cuerpos sin vida?
Cada vez tengo más claro que la llamada transición no fue un
punto y aparte, sino un punto y seguido.
Salú
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